Barcelona, Catalunya, Spain, 2012. The highest unemployment rate ever reached in history and together with Greece, the most affected countries in the sacred European Union. Corruption cases arising everywhere (also within the Govenrment). Privatization of public health, education, banking.

This is the context where we live, it has been imposed and it hinders us to live life as we had known. Nevertheless, it is also what allows and pushes us to creation, to demonstrate our inconformity and to show the situation as we see it. A heavy blow against this reality, a way to react and to make a poetic act by denunciation.

Hands is the result of all this. A December day, we decided to act, bombarding the city with hands in key areas: from Passeig de Gràcia –middle class shopping area – up to Raval caracterized by its high percentage of immigration, poverty and delinquency – thus creating an itinerary reflecting the Spanish society.

These are our small punches. Small but immediate, direct, unprotected in the public space. We are aware of the situation –the crisis- too complex to be changed by anything we might do, but at least it is our contribution to make it happen. By determining the gestures, the positioning, the surprise produced in the public space we have been able to communicate our message to a larger number of people.

The project is a demonstration, one of many in the country at present. The hands themselves become the message but at the same time also a citizen.

Barcelona, Catalunya, España. 2012. Los más altos índices de paro de la historia del país y, junto con Grecia, los más afectados de la sagrada Unión Europea. Florecientes casos de corrupción (incluso dentro del mismo gobierno). Privatizaciones de la sanidad, la educación, la banca.

Este es el contexto en el que nos encontramos, el que nos imponen y el que nos impide seguir viviendo la vida tal y como la conocíamos. Pese a ello también es el que nos permite y nos impulsa a crear, a demostrar nuestra inconformidad y mostrar la situación tal y como la vemos. Un hachazo para reaccionar y hacer de la denuncia un acto poético.


Hands es el resultado de todo ello. Un día de diciembre decidimos actuar, bombardeando la ciudad con manos en puntos clave: des de el Passeig de Gràcia -zona comercial y de tradición burguesa- hasta el Raval -caracterizada por su alto porcentaje de inmigración, pobreza y delincuencia-, creando un recorrido que refleja la sociedad española.

Son nuestros pequeños puñetazos. Pequeños pero inmediatos, directos, desprotegidos en el espacio público. Sabemos que la situación -de crisis- es demasiado grande para poder cambiar nada, pero al fin y al cabo, es nuestra aportación para que ello suceda. Determinando los gestos, la colocación, la sorpresa que produce en el espacio público conseguimos comunicar nuestro mensaje a un mayor numero de personas.

El proyecto es una manifestación, una de tantas que hay actualmente en el país. Las propias manos se convierten en el mensaje, pero a la vez también en un ciudadano más. Hands es parte del mensaje que muchos de nosotros proclamamos.